“A la hora de componer me influye más una charla que ponerme a tocar o a hablar de música”

Entrevista a Ela Rea

Por Tutti DuPlenty

Fotos Ela Rea y @liminalwarp

El formato single se ha impuesto definitivamente, relegando a un segundo plano los lanzamientos compuestos por varios temas (eps y álbums, vaya). Quienes reniegan de este panorama señalan el déficit de atención de nuestros días como responsable de esta tendencia, a la que acusan de empobrecer artísticamente la creación musical, distorsionar la manera íntima e individual de escuchar música, y en fin, poco menos que de la destrucción de nuestra civilización. Tras esta intro obscenamente larga, vamos con la pregunta: tu disco de debut, “Somnia: Háblame debajo del agua”, salió hace algo más de un año, y desde entonces has publicado tres singles: “Voy a caer”, No hay futuro y, ahora, Estrella Fugaz”. ¿Qué motivos te llevan a decidir qué tema es un single y cuál formará parte de un disco? ¿Qué ventajas tiene para ti, a nivel compositivo y creativo, publicar lanzamientos más breves y de un modo más inmediato?

Para mí depende del momento vital en el que esté. Creo que después de sacar un álbum de 10 canciones era casi obligatorio dejar que éste respirara. Y respirar significa experimentar con la inmediatez de los singles. Siento que ahí se crea un espacio más caótico y eso me gusta, me permite desligarme de tener que estar buscando esa coherencia que tanto nos gusta de los álbumes, que aunque creo que es muy bonito cuando todo encaja, a veces puede parecer incluso pretencioso. Tampoco voy a mentir, soy lo que diríamos “gen Z” y tengo una facilidad para que me atraiga esa inmediatez, pero también disfruto, y mucho, los álbumes, creo que disfruto las dos cosas al mismo nivel pero de diferente manera.

La anterior pregunta conduce a esta: ¿habrá disco de Ela Rea pronto? Y ya de paso: ¿alguna colaboración (que pueda revelarse) a la vista?

Pues estoy en ello, aún no si será un EP o un largo, pero por supuestísimo. Ahora ya toca un poco de pretensión. Respecto a la segunda pregunta: hay alguna colaboración en camino, pero nada que esté produciendo yo, así que de momento tranquilidad. Aunque esa puerta siempre está abierta, de momento siento que en lo que estoy componiendo solo quepo yo.

Además de compositora de tus propios temas tienes también un nutrido abanico de trabajos como productora, ¿qué diferencias hay para ti entre tu manera de abordar una y otra faceta?

Para mí abordar una producción con otre artiste requiere de una comunicación y comprensión que va más allá de una sola individualidad. En ese “buscar” de lo común surgen cosas muy bonitas y, por mi parte, me ayuda a ampliar mi visión y por lo tanto aprender más a nivel musical. Cuando abordo mis propias producciones es diferente, se siente más como estar alumbrando un camino tapado por una niebla espesa, a veces consigues reconocer algo en ti y otras veces no, es muy divertido.

¿Cómo definirías el trayecto recorrido en tu manera de componer, tus letras o tus influencias, desde tus primeras referencias, de hace cuatro años, a estas últimas, y más concretamente a “Estrella Fugaz”?

Cuando empecé a producir música no sabía que quería hacer, recuerdo que decía que quería hacer algo diferente, sin saber muy bien que significaba eso. Ahora con aportar algo de sustancia al mundo ya me quedo a gusto.

En ese momento, germen de lo que sería Ela Rea, tenía unas referencias muy variadas pero poco definidas, igual que mi manera de componer o escribir. Había algo bonito e inocente en lo que estaba creando, sentía que todo era una novedad, en todos los sentidos. La primera artista que me empujó a querer producir es Sevdaliza, escuchaba sin parar el álbum Ison, y me ayudó a abrir mi horizonte y comprender que puedes hacer lo que te dé la gana en el terreno musical, pero también me gustaban mucho sus letras que iban más allá de lo individual, y tocaban lo comunitario y existencial des de un punto que no había visto antes. Ahora creo que tengo una manera más madura de abordar todo, incluso mis referencias musicales, aún siendo muy variadas, están más cuidadas, y la gran mayoría son actuales, como WEB o Elusin, pero tengo algunas más concretas de los 2000s como Lalleshwari, que es un proyecto de neofolk de la artista Katie Jane Garside, y es increíble, yo lo llamo música weirdcore.

Si hablamos de “Estrella Fugaz” yo diría que es una canción que marca un antes y un después para mí, además la hice en pocos días, y quien controle del plug-in Serum verá que claramente escogí muchos presets de ahí sin casi editarlos. La primera parte, más dreamy, similar a otras cosas que ya he hecho antes, es reconfortante. Pero la última parte, más cruda, cambiante y juguetona es por donde siento que quiero tirar.

Una parte clave de tu propuesta es tu acercamiento multidisciplinar a la música. Tu obra va más allá de la composición y la interpretación, incorporando como elementos integrales cuestiones como el vestuario, el maquillaje, la fotografía, la dimensión escénica, la danza, o los videoclips / visualizers / videocreaciones. No da la sensación de que ninguno de estos elementos sean accesorios a la música, sino de hecho co- protagonistas. De manera acorde, es imposible no percibir el cuidado y atención que prestas a su diseño y realización. ¿Crees que algún día aparcarás la música para desarrollar con mayor profundidad alguna de esas otras facetas de tu creatividad?

Creo que mi manera de ser y existir en este mundo es desarrollar mi creatividad para aportar y no restar. Nunca dejaré de hacer música, porque forma parte de esta razón de ser. Pero al mismo tiempo no puedo negar que hay mil cosas que me mueven del mundo creativo. He visto lo que es intentar dedicarse a la pintura, la fotografía, la moda o el maquillaje, y es algo que admiro mucho pero en lo que no encuentro una fuerza tan grande como lo que es para mí componer o cantar. Ojalá vivir mil vidas para poder tocarlo todo. De momento sé que me encuentro cómoda en las artes escénicas y en el mundo audiovisual, y ahí me quiero quedar, sea de la manera que sea.

En realidad me gustaría preguntarte por cada uno de esos elementos, pero como lo hagamos nos echan de internet, así que voy a elegir solo uno. De todas esas dimensiones diría que resalta la relacionada con el vestuario: tanto para tus puestas en escena, como para cualquier otro registro, las elecciones son extremadamente precisas, recurriendo a menudo a diseñadoras amigas, con diseños únicos delicadamente elaborados y desarrollados a veces mano a mano con tu obra. ¿Qué papel cumple para ti el vestuario en Ela Rea? Y ya de paso: ¿me lié yo mirando las fotos, o en el concierto de Cadavra te cambiaste de ropa?

Para mí el vestuario es la guinda del pastel. Le aporta una dimensión física a la intangibilidad de la música o un concierto. Y si además lo puedo hacer de la mano de gente a la que admiro y quiero mucho pues mejor que mejor. En verdad todo esto salió de una manera muy orgánica, tengo la tremenda suerte de que les amigues que me han ayudado a darle cuerpo a toda esta dimensión han venido a mí, para ayudarme, sin yo pedirlo, pero queriéndolo con todas mis fuerzas. Yo tenía un miedo tremendo a pedir y colaborar con los demás, porque he tenido la costumbre de hacerlo todo sola. Elles me han enseñado a confiar. Tendré que empezar a tener más cara.

¡Y sí!, en el concierto de Cadavra me cambié de ropa. Usé un vestido de novia blanco que compré hace mucho tiempo, cuando estábamos pensando en las primeras fotos de Ela Rea. He querido darle su espacio merecido y al mismo tiempo quitármelo para dejarlo atrás, ahora toca mostrar otras cosas.

Otra parte de tu propuesta que no puedo NO destacar, lo siento, es la dimensión escénica. Si no me equivoco tienes formación en danza, claramente perceptible en tu manera pausada y reflexiva de ocupar el espacio cuando estás sobre un escenario. ¿Ensayas los movimientos para las puestas en escena igual que ensayas la ejecución musical temas?¿Te sugiere cada tema una puesta en directo propia?

Para la presentación del disco de Somnia ensayé mi puesta en escena igual o incluso más que mi ejecución musical. Antes lo hacía todo más restringida y sin pensarlo mucho. Supongo que me he ido reconciliando con los traumas del mundo de la danza, hasta el punto de abrazarla.

Cada canción tiene su dimensión escénica, por supuesto, y aunque había una clara continuidad cuando presenté el álbum, cada canción me sugería hacer algo diferente para presentarla. Me acuerdo que cuando toqué la canción “Ya no hay” en la Sala Vol había un batiburrillo de voces en el fondo, prestando poca atención al escenario, porque era una canción extraña y demasiado tranquila para lo que acababa de tocar, pero como yo ya sabía que pasaría esto, en medio de la canción decidí mancharme de sangre y así volver a recuperar el control. Además que me parecía algo muy adecuado para la canción, tenía que hacerlo. Ahora es bastante gracioso porque he empezado a añadir nuevas canciones al set y lo vivo de una manera más caótica. Cuando termine todo lo nuevo, habrá una clara coherencia escénica de las que tanto me gustan, otra vez.

Es muy injusto, ya que mencionamos el vestuario y la dimensión escénica, no dedicar unas palabras a los videoclips, otro foco de tus creaciones, pero intentemos evitar el inevitable “is qui casi ni habli di mísica” y centrémonos en la música ya: ¿cómo abordas tu trabajo compositivo? ¿Compones mayormente en soledad? ¿Tu participación en otros proyectos (como Heredera Corp.) o tus amistades cercanas (como Cabiria) han influido o influyen en tu manera de crear temas nuevos?

El momento de componer suele ser por la tarde/noche, con un piti en la mano y en completa soledad. O el arranque me viene porque he estado escuchado tanta música esa semana que necesito parar y por fin escucharme a mí, o porque en un momento de desvarío mental y que sucede al silencio, me he puesto a grabar notas de voz con melodías y letras dispersas y necesito darles ya un espacio con el que trabajar. El empezar a componer siempre viene con una especie de frenesí.

Creo que el formar parte de Heredera Corp. o ser amiga de Cabiria me ha ayudado a eso, a tener amigos (jajajajaja). Es decir, que no se me malinterprete, yo los quiero por lo que son y agradezco muchísimo compartir también la dimensión musical, sí, pero a mí a la hora de componer me influye más una charla con cualquiera de ellos que ponerme a tocar o a hablar de música. Creo que es muy inspirador eso que pasa cuando no está sucediendo la música.

Aún así, mi relación con todos ellos me ha ayudado sobre todo a profesionalizarme. Cabiria me ayudó muchísimo cuando tuve que empezar a plantear el directo, y ahora con el grupo creo que por fin sé tocar mejor el teclado y he aprendido a gritar, que eso es un gustazo.

La última vez que nos vimos en persona estabas viviendo en Hostalric, pero ahora llevas un tiempo de vuelta en Barcelona. ¿Está siendo Barcelona un caldo de cultivo propicio e inspirador para ti?

Totalmente. Aunque no sé si más que estando en Hostalric. Sino diferente. Poder independizarme me ha dado mucha seguridad en mí misma, y al mismo tiempo me ha ayudado a acercarme a mis amistades. Y aunque no todas mis amistades son músicos, todes comparten una gran creatividad y genuidad, así como una visión parecida de como deberían ir las cosas en este mundo. Es verdad que Barcelona es una ciudad que ofrece bastante a nivel cultural, y con los tiempos que corren ojalá lo hiciera aún más, pero a veces, incluso así puede saturar. Las dinámicas capitalistas suelen cerrar más la visión que abrirla. ¡Mucho cuidado con la endogamia!

Por último, me gustaría dedicar unas palabras a lo que considero que es el nivel último de maestría en la música, y posiblemente en la vida en general: elegir a la gente de la que te rodeas, y más específicamente la gente con la que quieres trabajar. Por los créditos de tus referencias, y también por los resultados, queda claro que eliges a cada persona colaboradora con suma precisión. ¿Cómo haces para encontrar a toda esa gente tan especializada, profesional, y comprometida? ¿Cuál es tu sistema para establecer un modo de trabajo, compartir vuestras respectivas visiones y, lo más difícil, llevarlo a cabo? Y, sobre todo:
¿cómo consigues que todo eso suceda TAN RÁPIDO?

Aquí me tendré que repetir, y es que creo que tengo una flor en el culo. Sinceramente, tengo mucha suerte de haber conocido a la gente que he conocido, y a la vez soy consciente de que no es una completa casualidad. Es decir, si algo ha surgido tan rápido es porque en el antes ha sucedido un cultivo lento en el que hemos compartido opiniones, experiencias y nos hemos cuidado mutuamente. Surge de una manera mucho más orgánica de lo que parece y creo que no hay ningún sistema (al menos de poder) en sí, es bastante anárquico diría yo. No sé si es algo que pueda llegar a explicar bien del todo más que con el simple hecho de que atraemos lo que somos, y sí, eso es tirarme un piropo a mí misma, pero también a mis amistades y a la gente que me rodea. Y en el “antes” de todo esto también han habido muchas trabas y cabezazos, por suerte yo soy una persona que nunca ha parado de moverse y buscar, no me rindo fácilmente. Siento que aquí podría explayarme infinitamente y aún así temo que se me malinterprete, pero lo dejaré con que el amor es mucho más revolucionario que el odio, y requiere de una valentía que no es nada fácil afrontar.