Ultramega presenta su tercer EP en un año

Por estas fechas hace exactamente un año que Ultramega, el supergrupo con gente de todas tus bandas favoritas (como mínimo Una Bèstia Incontrolable lo son), lanzaba su primer EP. A ese primer EP, titulado “Ultramega”, siguió cuatro meses después un segundo golpe, “EP1”, y hoy, siete meses después, sin dar tiempo a escupir la sangre, lanzan su “EP2”.

Es posible que Ultramega no sea néctar para cualquier paladar. Su indescriptible mezcla de ¿free jazz?, ¿grindcore?, ¿spazzcore?, ¿noise?, ¿no wave?, ¿ROCK?, no solo reme en dirección contraria a cualquier playlist, sino también del sentido común e incluso de la civilización occidental. Respaldada por unos músicos de esos que dan incluso un poco de rabia de lo bien que tocan, Ultramega están dispuestos a convertirse y convertirte en un animal despojado de todo rastro de convivencia humana, sacando a la luz todo el asco que llevamos dentro y en el que nadamos cada día.

Tras estas bellas palabras, tan solo añadir que el EP de Ultramega cuenta con cuatro piezas, con títulos tan sugerentes como “Estrella paraolímpica”, “Un deliri judicial” o “Gulags preventius”. El álbum, créanlo o no, refleja una evolución totalmente inesperada hacia la complejidad, la riqueza y la profundidad artística, con pasajes delicados como la introducción de “Un deliri judicial”, cambios de ritmo que harían a los Boredoms doblarse en reverencia, momentos bailables, una intensidad multiplicada por mil y descompuesta en fractales infinitos, y, como no, letras de fuera de este mundo (“la jutgessa era comunista”, “vol guanyar el premi antisemita, uuuuuuu”).

Por mucha importancia que pretendan quitarse, Ultramega no solo son importantes, sino que de hecho son necesarios. Escucha EP2 ahora, y prende para siempre a Ultramega como un broche junto a tu corazón.