Vigilant ya está aquí

A pesar de mezclar electrónica, ambient y ruido, “Incommoditas” es un disco ante todo libre. En su debut como Vigilant (anteriormente Vigilant Interior, y paralelamente Oksana), Pau, habitante del Raval barcelonés, entrega 48 minutos de pasajes en los que a golpe de martillo y zumbidos eléctricos transita de la belleza a la aspereza, de lo sofocante a lo delicado, de la distopía futurista a un presente sin escape. Y todo ello, que es lo más importante, con entrega absoluta y mirando de frente. De los coros a lo Geinoh Yamashirogumi de “Teomaquia final”, a las toneladas y toneladas de cemento de “La historia de la torre”, “Incommoditas” dibuja parámetros que entran por tu oído como hubiesen crecido contigo, a tu lado, en tu cama, tocando el cyberpunk con una mano y a Panero con la otra.

Un disco de electrónica que suena sorprendentemente orgánico, humano, que no necesita la excusa de la abstracción intelectual ni ampararse en el concepto porque sus temas se sostienen por sí mismos. Suena a metal, grabaciones de campo y amasijos de carne y venas. Extrañamente placentero de escuchar, inesperadamente pegadizo, “Incommoditas” se sitúa al margen de la producción de música experimental por acercarse demasiado al baile, y al margen de la electrónica recreativa por retorcer sus códigos más de lo que permite una discoteca. Brutal por momentos, contemplativo en otros, Vigilant sutura las heridas de la mente con hilos de seda, ruido y hierro.

“Incommoditas” está disponible en una edición muy limitada en casete. Vigilant lo estará presentando en la Sala Vol de Barcelona el próximo viernes 26 de mayo.