Entrevista a Iannis Anisakis sobre su primer EP
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Por Ángel Oreste

Iannis Anisakis EP  está disponible para escucha en todas las plataformas.

Esta es vuestra primera publicación en regla. Cinco canciones, más o menos unos 20 minutos de música. ¿Creéis que es una buena radiografía de lo que es Anisakis? 

Joserto: Yo creo que vamos a tener respuestas un tanto dispares.

Julio: En mi opinión, no. Es algo de una fase que hemos tenido. Luego habrá otras fases. La anterior estaba bien y también tenía cosas que quizás ahora están ausentes. No creo que sea representativo de lo que es el proyecto, sino de lo que ha salido en ese tiempo. 

¿Qué creéis que habría necesitado este EP para ser una representación más holística del proyecto Anisakis?

Joserto: Yo tengo una respuesta muy contundente. ¿Puedo? Creo que los tres estamos muy contentos con el resultado del EP. Es una publicación muy guay de cara a salir al mundo, pero no diría que es representativa de lo que es el proyecto Anisakis de puertas para adentro. Claro, esto de puertas para afuera nadie lo puede saber. ¿Por qué lo creo? Por varias cosas.

Por un lado, porque realmente solo cristaliza unas pocas canciones de las muchas que hemos compuesto en estos dos últimos años. De los cinco temas del EP, solo hay tres compuestos entre los tres que realmente siguen las ideas que hemos consolidado con el tiempo. Los otros dos se han sacado de la manga de grabaciones de Julio. Están guapos, pero no son temas producidos por los tres.

Por otro lado, creo que se ha perdido el carácter como grupo a favor de una producción más de Ableton; más de juntar capas, con un sonido más pulido y electrónico.

Os estrenáis entonces con un EP. ¿Os hubiese gustado que fuera un largo en su lugar o estáis contentos de esta forma?

Julio: Yo creo que nos da igual, es lo que ha salido, lo que hemos podido hacer.

Mari: Creo que estamos contentos.

Joserto: Sí, está bien, pero creo que ha venido por los límites de tiempo marcados por el sello. Que salga algo nuestro ya, tener una publicación con entidad. Y llegado el punto es como: vale, pues entonces que sea lo que tenemos, lo que nos dé tiempo a tener. Pero vamos, que tampoco es que haya sido planificado como EP. Hasta aquí hemos llegado, venga, hay que darle salida. 

Hay claramente un salto con los singles de los que veníais: diría que suena más contundente, menos “demo”, más seguro de sí mismo y más direccionado incluso. ¿Creéis que es puramente un salto en la producción o ha habido procesos distintos entre ambos?

Julio: En cuanto al sonar más pulido y menos amateur, ha sido absolutamente clave la mano de Willy, que nos ayudó con la mezcla y el mastering. A ver, que nosotros también habremos mejorado un poquito entretanto, pero yo creo que eso ha sido lo fundamental, ¿no?

Mari: No diría un poquito, creo que hemos mejorado muchísimo. Es lo que dice Joserto: verdaderamente cada vez tenemos más claro hacia dónde vamos, qué es lo que no funciona… Yo creo que por supuesto eso influye a la hora de componer y producir los temas.

Julio ha mencionado a Willy, a Guillermo Rojo, que ha participado en otros discos de Humo: de Somos la herencia, Dame área, Plataforma… ¿Cómo ha sido abrirle la puerta a un extraño?

Mari: Fue recomendación de Pablo [Humo]. Nos dijo que podríamos sonar mucho mejor si él se encargaba de la mezcla y el máster. Y verdaderamente nosotros queríamos; por supuesto que creíamos que podíamos sonar mejor. La producción la hacía y sigue haciendo Julio, y lo hace increíble, pero siempre ha sido muy humilde con respecto a la mezcla y el mástering. Reconoce que esos no son sus campos y que otras personas podrían hacerlo mejor.

¿Y con qué sensaciones os vais? Ya no por haber trabajado con Willy en concreto, sino por colaborar con otra persona de manera tan directa.

Julio: Es complicado. El proyecto tiene cosas tan idiosincráticas y tan específicas que exige mucha comunicación, pero muchísima. Coordinarnos bien en cuál es el sentido de cada sonido, qué función tiene que tener… Y claro, es complicado. Ha pasado con Willy, pero igual con gente que nos ha ayudado con otras cosas. También es que somos muy tiquismiquis. Siempre es complicado tener a alguien externo que nos ayude, pero Willy lo ha hecho de putísima madre porque es un puto máquina y entendía muy bien la movida. Pero aún así requiere mucha comunicación, muchísimos mensajes de WhatsApp.

Joserto: Pero bueno, creo que puede ser, o sea, es bastante más enriquecedor que si todo quedara de puertas para adentro, tan endogámico.

¿Pensáis que esto ha facilitado futuros acercamientos a nuevos compañeros?

Mari: Yo creo que cosas hemos aprendido. Sobre todo, que es lo que más nos suele costar, de cara a tomar decisiones. Colaborar con alguien externo nos ha enseñado a tomar decisiones como grupo, a comunicarnos, quién con respecto a qué… ¿no? Yo creo que sí, que ha sido muy enriquecedor.

Volviendo a la música, un proyecto de experimental como el vuestro siempre acarrea dificultades para llevarlo al directo: durante la producción gozas de una flexibilidad a la que es difícil acceder en escenario. ¿Cómo lidiáis con esto?

Mari: Muy buena pregunta. Siempre se ha dicho, aunque ha sido un debate muy abierto y aún presente, que una cosa son los temas en directo y otra cosa son los temas en producción. Pueden ser completamente diferentes.

Julio: Mi dogma con respecto a esto, porque soy muy dogmático en cómo hay que hacerlo, es que mola más empezar haciendo un tema en directo. Y luego, una vez lo tenemos hecho y nos sentimos cómodos tocándolo, lo grabamos y ahí se abre una nueva vía, una bifurcación, que podemos desarrollar cuanto nos dé la gana en la producción. Pero siempre a partir de eso que hemos hecho en directo. Siempre se quedan estructuras, voces y cierta esencia más orgánica por haber surgido en el ensayo, probando, jammeando… Y eso nos mola que se mantenga en la producción. Pero luego, durante esta nos permitimos que se nos vaya la olla todo lo que queramos. Y bueno, ya hay discrepancia entre nosotros en cuanto a qué cantidad de cambio se puede hacer de un tema. Yo abogado por más, otros abogan por menos. ¿Más o menos responde eso?

Sí, el germen es el directo, hay después una transmutación, pero vuelve al directo, ¿no? Aparecen ciertas facilidades.

Mari: A menudo ocurre que incluso la producción acaba inspirando de nuevo a la composición y por lo tanto al directo. Nos traemos cosas, pero cosas que pensamos que verdaderamente funcionan y aportan en el directo.

Julio, tú además llevas instrumentos “raros”. ¿Suponen una dificultad en el directo o fuera de él? ¿Echas de menos instrumentos más ordinarios en ocasiones?

Julio: Bueno, sobre todo por los problemas técnicos: que si se rompe una cosa… Si tocas una guitarra, pues bueno, los tipos de problemas que uno pueda tener son más limitados. 

Joserto: Además, uno de los problemas graves que tiene Julio (y al final todos como grupo) es que como casi cada tema o casi cada idea parte de un instrumento diferente… pues claro, el setlist para un concierto se tiene que hacer de forma que él pueda físicamente llevar todos los instrumentos, ¿sabes? Por ejemplo, de 10 instrumentos hay que hacer una selección de 5, porque si no, le sobrepasa.

Julio: Pero a ver, también toco con el mismo instrumento en diferentes temas. Qué exagerados.

Joserto: Sí es como lo he descrito. No creo que esté exagerando.

Y no hacéis traducciones, ¿no? Si un tema se hizo con este instrumento, ¿no intentáis llevarlo a otro para simplificarlo en directo?

Mari: Lo intentamos convencer, lo intentamos convencer.

Julio: Es muy difícil, porque a veces la gracia está en un detalle; en algo que puedes hacer con un sinte, pero que no lo puedes hacer con otro. Lo puedes hacer con esta guitarra que he preparado así y no lo puedo hacer con esta otra. Puedo intentarlo, pero será siempre un sucedáneo. 

Volviendo a la composición, hacer música “rara” te obliga a usar procesos de composición poco ortodoxos. ¿Es vuestro caso?

Joserto: Sí. Hemos hablado sobre el proceso de composición en el que primero se componen los temas en directo y, cuando sentimos que es algo genuino y estamos cómodos tocándolos, entramos a producción y nos permitimos idas de olla. Sin embargo, yo creo que ahora estamos cambiando el procedimiento, de forma que precisamente durante la composición no nos limitamos únicamente a lo que físicamente somos capaces de tocar los tres a la vez. Entonces, una de las formas que tenemos de componer ahora se basa mucho en los edits: jammeamos, nos grabamos por pistas y, luego, quien tenga ideas más claras, empieza a hacer un collage que termina dando pie a un tema. Creo que si el resultado que queremos no somos capaces de tocarlo físicamente en un directo, está bien que tiremos por ahí igualmente, que no nos veamos siempre limitados en que los tres tengamos que tocarlo.

Mari: Joserto está hablando de algo más presente, pero en realidad siempre hemos pensado que para ser una banda de electrónica componemos de una manera muy de banda convencional. Montar las cosas y tocar y tocar y tocar y tocar. Y de hecho seguimos haciéndolo.

Pero entiendo que en ningún caso, el proceso compositivo pasa por Mari llegando al local con: “chicos, tengo esta rueda de acordes con el piano y esta melodía vocal”.

Mari: Ojalá. Sí, llego con la rueda de acordes, pero la rueda no dura más de dos ensayos. Se transforma en una cosa completamente diferente que quizá termine siendo una línea subyacente a una idea.

Hablando de líneas, aunque las canciones tienden a ser retorcidas, están lejos de ser abstracciones. Hay estructuras inteligibles, momentos de claridad que dejan ver lugares más pop. ¿Os sentís cómodos ahí?

Julio: Aquí puede haber discrepancias, pero yo creo que había algo que teníamos al principio que quizás se esté perdiendo. Era un proceso basado en coger una cosa y tirar y tirar, y que sea esa cosa la que se desarrolla. A veces hablamos de que nos molaría mucho más hacer eso, porque tendemos a estructurar demasiado. Mola la estructuración cuando la llevamos a un nivel esquizofrénico. Pero creo que debemos dejar de tener necesidad de estructurar cuando a menudo no es necesario: podemos coger una cosa que sea interesante y que el tema sea eso; no tener que pasar por hacer muchas partes.

Joserto: Eso que dice Julio pasa cuando no compones desde el córtex prefrontal. Yo creo que en ese caso, cuando partes de una idea simple que te gusta, se trata de componer desde lo performativo. O sea, a lo mejor yo parto de un ritmo muy simple, Julio tiene una idea y eso a Mari le hace cantar y que se le vaya la pinza. Pero en general nosotros no lo hacemos así, sino que hemos sido más sistemáticos.

¿Lo que me estáis diciendo es que os gustaría que Anisakis, en ocasiones, fuese más un laboratorio de pequeñas ideas?

Joserto: Sí.

Mari: Es que yo creo que siempre partimos de ahí, que eso eso siempre está ahí. Pero, como dice Joserto, intentamos racionalizar y ordenar las cosas porque, si no, sentimos que se queda incompleto. Además, yo al aportar una letra, sin querer ya pienso en estructura, incluso donde ellos no pueden verla por cómo están sintiendo la música. Yo, en cuanto pongo letra, veo partes. Entonces, siempre comenzamos por la idea y la mantenemos, pero al ordenar acabamos encontrándonos con muchas partes.

Joserto: A lo que voy es que si le pusiéramos más ganas y le echáramos más polla, quizá no nos haría falta enrevesar tanto los temas para creernos una cosa tan simple,

Julio: Creo que es muy importante que si estructuramos, sea por algo creativo; porque encontremos algo interesante ahí, y no por complejo, por pensar que si no no es lo suficientemente entretenido. Estructurar como acto creativo y no como simplemente acallar el miedo a que quede algo poco aburrido. No hay que tener ese miedo y si tienes muchas ganas de estructurar, pues estructura, pero sin complejos.

Sobre tus letras, Mari, son herméticas, en ocasiones macabras y a menudo seductoras. ¿Qué puedes contarnos sobre ella?

Mari: Que todo es verdad. Hay mucha corporalidad, hay mucha sexualidad en las letras. En casi todas hay un elemento corporal. Me sale solo pensarlas desde el cuerpo. Creo que es una manera muy de escribir mía que… Dios, no, Joserto.

[En ese momento, Joserto aparece en la cámara con una peluca calva. Eso acabó de sopetón con la concentración de Mari tal y como me confesó al acabar la entrevista. Pide disculpas por su torpeza respondiendo a esta última pregunta.]

Mari: Intento que siempre refleje algo de mí, de mis emociones y sobre todo de cara a acompañar la interpretación. Me gusta buscar ideas incómodas para Anisakis.

Es una música que remite a imágenes sórdidas y oscuras. A momentos nocturnos, inconfesables. ¿Qué relación tenéis con la noche? ¿Os influye creativamente?

Joserto: Nunca hemos pensado en la noche como tal, aunque sí hemos hablado mucho del concepto de lo abismal.

Julio: Yo por lo menos no lo siento así, no creo que vaya por ahí.

Mari: Yo sí creo que hay noche en Anisakis. Yo sí que entiendo que haya llegado ahí, aunque nunca lo hayamos verbalizado, pero sí que veo esa intimidad que jamás se comparte, oscura; algo propio de la noche. Al menos, en mis letras, está claro que existe.

Joserto: Yo, en cuanto al sonido, me guío más bien por términos como, no sé, lo incomprensible, la huida de la realidad, lo abismal.

Julio: Durante un tiempo dijimos, creo que lo hemos dejado, que los temas tenían que tener su poquito de abismo y su poco de duende, signifique lo que signifique eso.

Como Los delinqüentes.

Julio: Claro.

Joserto: Por terminar, un concepto que me que me guía un montón, especialmente cuando plasmamos cosas más atmosféricas, es lo liminal.

Entonces, ¿soléis buscar inspiración fuera de la música?

Mari: Hemos buscado mucho arte visual, lugares… De alguna manera hay un imaginario colectivo de Anisakis, que los tres tenemos súper claro, que nos encanta y que incluso nos divierte.

Joserto: Es más, ahora mismo estamos componiendo un tema basado en El resplandor. 

Joserto, tú tocas la batería en Ramper, otra banda de Humo. Un proyecto que estéticamente se aleja bastante de la propuesta de Anisakis. ¿Notas que la presencia en uno de ellos te aporta creativamente en el otro?

Joserto: Lo que hemos hablado de racionalizar y sistematizar la composición, no sentirla tanto desde la performance creativa sino desde el córtex prefrontal; el tender a hacer canciones largas, con partes, con estructuras que de alguna forma tengan sentido… Yo creo que eso es lo que me traigo de Ramper, que en definitiva es con lo que he crecido tocando.

¿Y viceversa? ¿No crees que te lleves nada de Anisakis a Ramper

Joserto: Lo dudo mucho.

Mari y Julio, ambos tenéis formación musical reglada. Pese a ello hacéis música que se aleja de muchas normas. ¿Os desvestís de preconcepciones? ¿Las usáis a vuestro favor?

Mari: Yo diría que siempre hemos intentado alejarnos de ellas. Está claro que las tenemos muy presentes de alguna manera, incluso cuando las evitamos, sobre todo Julio. A mí siempre me las ha señalado y me ha animado a alejarme más. Al principio intentaba alejarme muchísimo, pero ahora siento que estoy en el otro barco: aunque sea ya fácil para mí desmarcarme, hay algunas cosas preestablecidas que hacen que Anisakis funcione y no sea todo absolutamente caos. Yo creo que soy ahora el elemento popero, y antes no creo que fuese tan así.

Julio: Está bien tener esa base con la que podemos ser críticos, ¿no? Y quizás el conocerla quizás mejor, o por lo menos en mi caso, nos permite ser más críticos y rechazarla más fuerte que uno que, sabiendo menos de esa base, acaba más por inercia llegando.

Mari: Lo reconocemos rápido y sabemos si lo queremos o no.

Vivís en Granada, una ciudad con pocas referencias en cuanto al industrial se refiere. Se me ocurre Diseño Corbusier y poco más. ¿Cuál es vuestra relación con el entorno en este sentido? ¿Cómo ha surgido un proyecto como Anisakis en una ciudad tan poco dada a algo así?

Joserto: Hombre, pues porque somos tres chalados a los que nos molan estas cosas y hemos tenido la suerte de coincidir. 

Mari: Sí, es una gran coincidencia. No creo que hubiese demasiada influencia aquí para nada.

¿Cómo os gustaría que fueran las cosas? ¿Qué echáis en falta?

Julio: Más salas, ¿no? 

Mari: Lo que todo el mundo quiere.

Julio: Más salas donde se puedan organizar cosas.

Joserto: Yo echo en falta sin duda una sala, un espacio, que se preste a encuentros e improvisaciones con la premisa de hacer idas de olla.

Julio: En verdad hay espacios para eso, lo que pasa es que tú no te enteras. En la universidad están haciendo cosas, está la Desorquesta también por ahí. Igualmente, yo creo que la vida musical experimental tampoco puede ser la súper hostia porque es una ciudad pequeña, pero la cultura de Granada es increíble en ratio con su tamaño. Lo único que realmente hace falta y que la haría proporcional, son más espacios musicales y salas.

¿Cuál creéis que es el camino para, no solo generar más espacios, sino más colectivos, más grupos de gente que aboguen por una música más cercana a la vuestra?

Julio: Yo creo que una cosa que le falta a Granada y que afecta a esto que estás diciendo es la ausencia de movilidad autoorganizativa, okupas u otro tipo de centros autogestionados. Creo que Granada y el sur peninsular andan pobres de eso. En otros lugares, País Vasco, Barcelona… este tipo de escenas están muy relacionadas con esos ambientes y eso escasea en Granada. Por tanto, si una cosa escasea, escasea la otra también.

Joserto: Claro, porque este rollo al final no es rentable.

Y ya por ir acabando, ¿tenéis nuevos caminos a explorar u os gustaría continuar por estos ya conocidos?

Joserto: Tenemos caminos, tenemos caminos. Lo primero, antes de nada, ser capaces y lo suficientemente creativos y funcionales como para poder sacar un disco y que no tarde siete años, ¿sabes? Tenerlo para dentro de uno o de dos como mucho. Y también creo que los tres estamos en un punto en el que nos gustaría que en ese disco seamos más capaces de capturar un sonido de banda; que no haya tanta brecha entre la composición y el resultado final en producción.

Julio: Lo que he dicho antes: ser capaces de centrarnos en cosas, desarrollarlas y obtener derretimientos de cara.

¿De qué color es el futuro de Anisakis?

Mari: A mí me gusta el blanco ahora. Yo digo que blanco.

Julio: El futuro va a ser negro probablemente para todos, en cualquier caso.

Published On: 21 September, 2026|Categories: Iannis Anisakis|Tags: |By |3444 words|